El IMO (Intestinal Methanogen Overgrowth, o sobrecrecimiento intestinal de metanógenos) es un exceso de microorganismos productores de metano en el intestino. Es lo que hasta hace poco se llamaba «SIBO de metano», pero se le cambió el nombre porque no está causado por bacterias, sino por arqueas —otro tipo de microorganismo— y no solo afecta al intestino delgado.
Si te acaban de dar un IMO positivo en un test de aliento y no sabes muy bien qué significa ni qué hacer, aquí te lo explico con calma.
¿Por qué ya no se llama «SIBO de metano»?
El SIBO (sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado) está causado por bacterias. Pero el metano no lo producen bacterias: lo producen unas arqueas, sobre todo la Methanobrevibacter smithii.
Como el causante es distinto y puede afectar también al intestino grueso, la comunidad científica pasó a llamarlo IMO. Es decir: el IMO es «primo hermano» del SIBO, pero con su propia identidad.
Síntomas del IMO
El metano ralentiza el tránsito intestinal, por eso el síntoma más característico del IMO es el estreñimiento. Los más habituales son:
- Estreñimiento (el más típico)
- Hinchazón y distensión abdominal, sobre todo a medida que avanza el día
- Gases y sensación de plenitud
- Molestias o dolor abdominal
- Digestiones lentas y pesadas
Si tienes hinchazón que empeora por la tarde y estreñimiento que no mejora con más fibra, merece la pena investigar el IMO.
¿Por qué aparece el IMO?
No hay una única causa, pero suele haber factores que favorecen el sobrecrecimiento de metanógenos:
- Alteraciones en la motilidad intestinal (el intestino se mueve más lento)
- Uso prolongado de ciertos fármacos
- Infecciones digestivas previas
- Desequilibrios en la microbiota
Por eso el tratamiento no es solo «matar el bicho»: hay que entender por qué apareció para que no vuelva.
¿Cómo se diagnostica el IMO?
El IMO se detecta con un test de aliento, el mismo que se usa para el SIBO. Se mide el metano que exhalas tras tomar un sustrato (lactulosa o glucosa). Se considera IMO positivo cuando el metano supera un determinado umbral (habitualmente ≥10 ppm) en cualquier momento de la prueba.
«Me han dado IMO positivo, ¿y ahora qué?»
Lo primero: tranquilidad. Un IMO positivo tiene tratamiento, y no estás sola en esto. El abordaje suele combinar tres cosas:
- Tratamiento médico (lo pauta tu médico o digestivo).
- Nutrición adaptada a tu caso, que es donde yo te acompaño.
- Trabajar la motilidad y los hábitos para evitar recaídas.
El papel de la nutrición en el IMO
Aquí es donde entra mi trabajo. La alimentación no sustituye al tratamiento médico, pero es una parte clave para:
- Reducir los síntomas (hinchazón, gases, estreñimiento) durante el tratamiento
- Evitar que la dieta empeore el cuadro sin querer
- Prevenir recaídas una vez resuelto
No existe «la dieta del IMO» universal: cada persona necesita pautas distintas según sus síntomas, su tipo de test y su situación. Por eso lo ideal es un plan personalizado, no una lista genérica sacada de internet. Puedes ver los tipos de SIBO para entender mejor las diferencias.
¿Te han diagnosticado IMO o SIBO y no sabes qué comer? En consulta revisamos tu caso y diseñamos un plan nutricional específico para ti. Reserva tu primera consulta.
Preguntas frecuentes sobre el IMO
¿El IMO se cura?
Sí, el IMO tiene tratamiento. La clave es abordar también su causa para evitar que vuelva.
¿Es lo mismo IMO que SIBO?
Están muy relacionados, pero no son idénticos: el SIBO lo causan bacterias en el intestino delgado, y el IMO lo causan arqueas productoras de metano, que pueden estar también en el colon.
¿Qué no debo comer si tengo IMO?
Depende de tu caso. No hay una lista universal: lo que a una persona le sienta mal, a otra puede irle bien. Por eso conviene un plan personalizado en lugar de restringir a ciegas.
¿El estreñimiento del IMO mejora con más fibra?
No siempre. En muchos casos añadir fibra sin criterio empeora la hinchazón. Hay que ajustar el tipo y la cantidad a tu situación.